La Inteligencia Emocional nos ayuda a convivir, garantizando el trabajo
en equipo, nos ayuda a liderar o gerenciar una empresa , adaptándonos a
situaciones de cambio.
Como profesionales, tenemos los conocimientos y las habilidades
laborales para desempeñarnos en el cargo, pero ante situaciones de presión, de
tensión, muchas veces reaccionamos de manera inadecuada y no tomamos las
decisiones acertadas, mostrando una imagen negativa ante los demás, todo esto
es por falta de Inteligencia Emocional.
Normalmente, tenemos la costumbre de hablar, analizar y opinar sobre las
personas que están a nuestro alrededor, pero, si cerramos los ojos por un
momento, respiramos profundamente y observamos nuestro interior, tal vez,
podríamos sentir y conocernos un poco más interiormente y así descubrir
nuestras verdaderas emociones y sentimientos.
Las emociones determinan cómo respondemos, cómo nos comunicamos, cómo
nos comportamos y cómo nos desempeñamos en el trabajo y en la
sociedad.
Muchas personas con todas las condiciones intelectuales para alcanzar el
éxito, ante situaciones de conflicto actúan totalmente derrotadas, frustradas y
definitivamente, no saben qué hacer, ni cómo enfrentar o afrontar las
pérdidas, los fracasos, las separaciones, los robos, las mentiras,
los engaños.
Cuando escuchamos el término Inteligencia Emocional, se nos viene a la
mente el control de las emociones y sentimientos: como la ira, el enojo,
el amor, la sorpresa, el disgusto, la tristeza, entre otros; por eso, no
debemos reprimir nuestras emociones, teniendo en cuenta que podemos expresarnos
libremente, pero debemos hacerlo con la persona adecuada, en el tono adecuado y
en el momento adecuado.
Howard Gardner, en su libro de “Teoría de las Inteligencias Múltiples”,
comenta sobre ocho tipos de inteligencia, de las cuales destacamos:
- La inteligencia interpersonal, capacidad para comprender intenciones,
motivaciones y deseos de otras personas y
- La inteligencia intrapersonal, capacidad para comprenderse uno mismo,
apreciar sentimientos, temores y motivaciones propios.
Si desarrollamos y aplicamos estas dos inteligencias en nuestra vida
estaremos siendo inteligentes emocionalmente.
Según Daniel Goleman, Inteligencia emocional es la capacidad que tiene
el ser humano de sentir, entender, controlar, reconocer y modificar los
sentimientos propios y ajenos.
Es necesario considerar que, cuando una emoción se reprime, ésta crece
en intensidad, como una olla de presión y podemos estallar o enfermar, pues la
mayoría de las emociones producen cambios fisiológicos, que pueden producir
trastornos somáticos, físicos y stress.
Mi consejo sería que nos conozcamos a nosotros mismos y aprendamos a
convivir, desarrollando los componentes de la inteligencia emocional, que son
los siguientes:
1. Conocer y manejar nuestras emociones
2. Automotivarnos
4. Ser empáticos (ponernos en el lugar de la otra persona)
5. Manejar adecuadamente las relaciones personales (con la pareja, en la
familia, en el trabajo, etc.)
“Algunos encuentran el silencio insoportable porque tienen demasiado
ruido
dentro de ellos mismos”. Robert Fripp, guitarrista, compositor y
productor.
“Cuanto más abiertos estemos hacia nuestros propios sentimientos, mejor
podremos leer los de los demás”. Daniel Goleman,
Lic. Karina Cerna Risco
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